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En la playa nudista - tias

... Total nos fuimos a la playa. Le dije que se quitara la ropa para tomar el sol desnudos. Ella se puso en un principio reacia y al final accedió pero dejándose un pequeño pareo en la parte de la pelvis. Yo tenía un pequeño bañador tipo natación pero nos estábamos calentando porque había un tío mayor delante nuestra a unos veinte metros que no paraba de mirarla. ...

Hola, soy Juanka:

Voy a contaros una historia que me pasó con la que actualmente es mi mujer.

Yo estaba casado y me iba de negocios a Barcelona de vez en cuando. Allí ocasionalmente como casi todo el mundo algunas veces me enrollaba con alguien pero nada serio.

Un día conocí a la que actualmente es mi mujer y me enamoré perdidamente de ella. Empezamos una relación esporádica e intensa, y total para resumir nos separamos de, en aquel entonces, nuestras respectivas parejas.

Ella lo hizo primero y yo posteriormente a raíz de una cosa que nos ocurrió. Yo cada vez iba a Madrid, le pedía más y más como prueba de su amor. Porque es cierto que mi anterior mujer era encantadora y me daba todo lo que le pidiese. Pero no se que me pasó con mi actual mujer que me volvió loco. En un principio sólo era enamoramiento.

Imaginaros rubia, 28 años, alta, secretaria de dirección y todos los tíos que quisiera. Un día antes de separarme y creyendo que esto, si era una aventura o un simple calentón, tenía que ir a más, le dije cuando llegamos a su casa que me apetecía hacerlo en la terraza.

Era verano y en el centro de Madrid. Empezamos timiditos y acabamos haciéndolo en su terraza y todos los taxistas pitando ante el espectáculo.

Así seguimos durante algún tiempo, calentándonos viendo películas porno, aparatos, consoladores, ya os imaginaréis. Un determinado día me llamó y me dijo que lo dejábamos porque yo no iba a dejar a mi mujer, etc.

Las vueltas del destino, conoció a otro chico pero con el que obviamente no tenía la misma complicidad que conmigo y la siguiente vez que fui a Madrid me dijo que estaba dispuesta a hacer lo que quisiera, siempre y cuando estuviera sólo con ella.

Total que la puse a prueba, entrecomillas, porque yo estaba loco por ella. Un día le dije que nos fuéramos a una playa nudista de Cádiz, vamos Los Caños, a una playa seminudista.

Ella es muy rubia y apenas tiene vello púbico. Así que yo le dije que lo que tenía se lo afeitara porque total para pocos vellos era una tontería. Porque yo siempre he sentido afición a que vean, me gusta.

Total nos fuimos a la playa. Le dije que se quitara la ropa para tomar el sol desnudos. Ella se puso en un principio reacia y al final accedió pero dejándose un pequeño pareo en la parte de la pelvis. Yo tenía un pequeño bañador tipo natación pero nos estábamos calentando porque había un tío mayor delante nuestra a unos veinte metros que no paraba de mirarla.

Os pongo en situación, Yo con un bañador turbo, un tío delante a 20 metros de mi chica mirando para nosotros, el típico tío que te echa para atrás, y los dos cachondos por la situación; y detrás de nuestra posición otro tío haciendo nudismo como el que no quiere la cosa.

Yo mientras tanto calentaba a mi mujer diciéndole, que morbo y contándole fantasías. Y a la vez le decía que abriera de vez en cuando el pareo y la piernas para que el que delante pudiera ver parcialmente su coño, pero disimuladamente. Los dos a tope, ya os imaginaréis.

Al rato el chico nudista se nos presentó y empezó hablar con nosotros. No era nada del otro mundo, un chico normal pero nosotros estábamos cachondos perdidos. La gente estaba marchándose de la playa. Sólo quedábamos los que os he dicho.

El chico nudista nos pregunta si nos gustan los intercambios de parejas y yo inmediatamente le suelto que lo que nos gusta es que lo hagamos con mi mujer. No sé porque me salió, pero mi mujer se quedó paralizada y yo le dije que nos calentara.

El chico se tumbó, yo me quité el bañador y le dije a mi mujer que se quitara el pareo que no había nadie. Se lo quitó y yo empecé a besarle y chuparle su coño. Era una fuente y al momento el chico le puso su polla en la mano. Ella la cogió y yo le dije que se la chupara que no pasaba nada y que me pondría muy cachondo.

Así estuvimos un rato. Al cabo de un tiempo se levantó el que estaba delante que os he comentado que no era nada agraciado, y tenía la mayor polla que he visto en mi vida. Mi mujer cuando lo vio, ya no pensó si era feo o guapo, sólo el miembro que estaba viendo.

Nos apartó a los dos y se puso de rodillas a comerle la polla hasta que no pudo más y le pidió que se la metiera. En fin nos comió a los tres, nos la follamos los tres en la playa por todos los sitios. Y la verdad es que no lo hemos hecho nunca más. Pero siempre lo recordaremos.

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