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En vacaciones me vuelvo un Putón - Tias Buenas Desnudas

... Me bajé de la mesa y me arrodillé en un sofá, frank sacó de su pantalón una verga larga y tiesa, no era muy gruesa pero de buen tamaño, empezó a golpear mis nalgas con su verga, mientras tanto el otro amigo se paró al lado mío y con mis manos acariciaba su verga y ...

Era un día de vacaciones y decidimos ir a la playa con mi esposo para broncearme y descansar un poco del trabajo, nos alojamos en un hotel donde la mayoría de huéspedes son extranjeros, nos asignaron una habitación un poco alejada de las demás, pero con una vista maravillosa al mar, tenía un balcón que se divisaba perfectamente el mar y también con las demás habitaciones.

Cuando llegamos a la playa fuimos un rato al mar, la playa estaba casi llena de extranjeros, algunos de buen porte pues casi siempre me fijo en eso, por que me gusta llamar mucho la atención de los hombres y a mi esposo le gusta que me miren, nos gusta exhibirnos y por eso usé para estas vacaciones un bikini diminuto brasilero, ya que tengo buen cuerpo, soy delgada, con unos senos grandes redondos y bien parados e igualmente mis glúteos son redondos, proporcionales para mi cuerpo, me tendí en una de las sillas de la playa para broncearme y mi esposo estaba a mi lado también bronceándose un poco, de pronto levanté la cara para mirar un poco el panorama y había un gringo de unos 45 años, bien parecido, de buen cuerpo que me estaba mirando.

Cuando él notó que yo lo estaba mirando alzó un vaso de refresco que tenía en su mano como en acción de brindis y de ofrecimiento, yo le sonreí discretamente percatándome que mi esposo no se diera cuenta, entonces entendí que aquel gringo le había agradado y empecé a exhibirme como siempre lo hago cuando un hombre me llama la atención, y me solté las tiras del brassier para que se vieran un poco mis senos, y la tira de la tanga me la enterré más entre mis nalgas y paré un poco mis tetas y lo miraba entre los anteojos.

Aquel hombre no paraba de mirarme, de pronto mi esposo me dijo, voy un rato al mar, ¿me acompañas?, yo le dije que prefería quedarme un rato más tomando el sol, pero la verdad era una disculpa para poder quedarme sola y hablar con aquel gringo, y efecto así sucedió, cuando mi esposo estaba en el mar el hombre se acerco a mí y me preguntó mi nombre, yo le contesté que me llamaba Liliana y el frank me preguntó donde estaba hospedada y le dije el nombre del hotel, él me contestó, que casualidad estoy en el mismo hotel, ¿y que habitación?, le contesté, la 402 él me respondió, yo en la 400, estamos una habitación de por medio, ¿él es tu esposo?, si le dije, ¿esta noche donde vas a estar?, yo respondí, creo que vamos a estar un rato en la discoteca, entonces yo estaré allí también esta noche, yo sonreí, bueno nos vemos esta noche y se marchó nuevamente a su silla. Cuando regresó mi esposo me preguntó que estaba hablando con aquel hombre yo le respondí con una mentira, cualquier cosa.

Cuando regresamos a la habitación nos duchamos y mi esposo me dijo, quiero que esta noche te veas bien sensual para la disco, la verdad ya había pensado eso pensando en el encuentro que iba a tener, me había bronceado un poco y estaba con un color muy bonito, entonces decidí ponerme un vestido rojo, una mini falda bien pegada a mi cuerpo, con la espalda totalmente descubierta, por eso siempre me lo coloco sin ropa interior para que no se marque, unas sandalias negras de plataforma bien altas lo que hacia ver mis piernas más largas y mi figura estilizada, me recogí el cabello para dejar mi espalda descubierta y un maquillaje apropiado para la noche.

Cuando llegamos a la discoteca Frank aún no había llegado mi esposo pidió un par de trago, estuvimos hablando un rato y me decía lo bien que me veía así vestida, que estaba muy sensual, daba la impresión que estaba así para otra persona pues no hacía más que mirar a la entrada esperando que llegara frank, de pronto vi que entró en compañía de dos amigos más al verlo mi corazón empezó a latir más rápido, las manos me sudaban estaba vestido con un pantalón negro, un buzo negro que estilizaba su figura y resaltaba su cabello rubio, los otros dos hombres la verdad no me percaté como iban vestidos, se sentaron justo en la mesa frente a la nuestra, yo disimulaba para que mi esposo no notara nada, cuando la música sonó mi esposo me invitó a bailar y bailamos frente a ellos y lo miraba disimuladamente y él y sus amigos estaban extasiados mirándome.

Cuando la canción terminó nos sentamos y mi esposo me dijo, ¿te fijaste como te miraban esos hombres que están en la mesa del frente?, yo muy ingenuamente le dije que no, seguimos hablando de muchas cosas y frank seguía mirándome, de pronto le dije a mi esposo, si he notado que me miran mucho, él me contestó es que estas muy linda, oye tú siempre has tenido una fantasía de querer estar con otro hombre conmigo al lado, ¿quieres que lo realicemos en este sitio?, yo me quedé mirándolo y no le respondí nada, pero aceptaría gustosa estar con frank, mi esposo siguió insistiendo en la idea y me dijo, si quieres podemos invitar a los hombres de la mesa del frente, parece que le has gustado mucho, pues no han hecho otra cosa más que mirarte desde que llegaron, sobre todo el hombre rubio de buzo negro es el que más te mira, de pronto mi esposo me dijo, ya vengo, voy al baño, no me tardo, y Frank aprovechó esto para invitarme a bailar me saludó: hola ¿como estás? yo le dije muy ansiosa por verte, él me respondió, estás muy linda esta noche, mis amigos quieren conocerte, yo sonreí y le dije más tarde, y me apretó contra su pecho y así seguimos bailando.

Mi vestido tenía un escote tan profundo en la espalda que casi se podía ver la punta de mis nalgas, sentí como Frank iba deslizando suavemente su mano en mi espalda hasta introducirla por el vestido y como no llevaba ropa interior abajo empezó a acariciar mis nalgas, esto me fue poniendo a millón y me apreté más a su pecho, seguía acariciando mis nalgas y yo sentía como su verga iba creciendo por debajo del pantalón, yo lo miré y después busqué su boca y lo besé suavemente, me dijo que trasero tan firme y rico, tienes, unas nalgas muy hermosas, hoy en la playa pude admirarlas.

De pronto la música se terminó y yo regresé a la mesa, cuando me senté mi esposo regresó y me dijo, hola, ¿me demoré mucho?, yo le dije no mucho, pero estaba muy excitada, nerviosa, creo que mi esposo lo notó, después seguimos bailando, de pronto Frank se acercó a la mesa, yo lo miré con ojos de asustada pues si se había atrevido a llegar a la mesa era por que estaba decidido a muchas cosas, se presentó a mi esposo y le dijo que lo admiraba por tener una esposa tan linda y sensual, y si le permitía bailar conmigo, mi esposo aceptó yo salí a bailar nuevamente con Frank, volvió a tocar mis nalgas y esta vez se atrevió a meterme el dedo entre mis nalgas, yo con disimulo tocaba su verga por encima del pantalón.

Me dijo, oye me tienes ardiendo, estoy loco por probar este culo, yo le dije que estaba igual, que si podía esta noche lo invitaba a mi habitación, ¿lo harías?, yo le contesté, si, desde que te conozco es lo que más quiero. Cuando regresé a la mesa mi esposo me besó sin saber por que, fue un beso muy tierno y a la vez muy apasionado y me dijo, me tienes loco y soy capaz de hacer lo que tú quieras solo para verte feliz y voy hacer algo que siempre has querido, ¿vamos a la habitación?

Yo le contesté, ¿por qué tan pronto?, él me dijo, te tengo una sorpresa, vamos y nos fuimos a la habitación, cuando llegamos me dijo, quiero que te pongas bien puta, que te pintes como una perra y te peines igual, mi esposo siempre me está comprando ropa muy exótica para jugar los fines de semana y a mí me encanta jugar, me coloqué unas botas negras brillantes hasta las rodillas con tacón muy alto y una plataforma súper gruesa, una tanga seda dental diminuta negra y un chaleco negro con taches que dejan los senos al aire, y en la garganta me anudé una gargantilla negra con taches, me puse un antifaz negro y el cabello me lo alboroté quedé como una gatubela en celo, me acerqué a mi esposo y le dije, ¿a que quieres jugar?, quiero que te asomes al balcón así vestida me dijo mi esposo, yo lo miré sorprendida y le dije, de pronto me ven, hay gente todavía afuera, no importa que te vean, quiero que vean las tetas y el culo tan parado que tiene mi mujer.

Así lo hice y me dijo, quiero que camines por todo este balcón, todas las habitaciones que habían allí estaban ocupadas y me daba un poco de miedo que saliera alguien de alguna habitación y me vieran desnuda, en la playa aun había gente en fogatas yo hice todo lo que mi esposo me pidió mientras tanto el jalaba con fuerza su verga estaba excitado de ver como me exhibía casi desnuda por aquel balcón, de pronto vi que venía Frank con sus amigos yo me entré y le dije, viene el gringo y de pronto me ve, no importa que te vea para eso tienes un culo espectacular y unas tetas riquísimas para que él y todos sus amigos te vean, cuando lo vi recordé lo que había hecho en la discoteca y no me importó que me vieran yo le dije a mi esposo: mi amor ¿me dejas tener mi fantasía con el gringo?.

Él me contestó, está todo preparado para que cumplas tu fantasía, de pronto sentimos que golpearon en la puerta, era frank y sus amigos, yo corrí al baño a esconderme, mi esposo les abrió la puerta, entraron los tres hombres, mi esposo me llamó y me dijo, quiero que salgas como estás vestida, quiero que vean lo linda que eres, yo salí del baño y al verme casi desnuda los tres hombres hicieron la misma exclamación, mi esposo les dijo es toda suya, pueden hacer con ella lo que quieran y de paso cumplen el sueño más deseado por ella.

Mientras tanto mi esposo le sirvió un trago a cada uno que había en la nevera y brindaron por lo que podía pasar, yo les pregunté que quieren hacer, ellos dijeron queremos ver como bailabas en la discoteca, y encendiendo un equipo me subí a una mesa que había en la habitación y empecé a bailar, los tres hombres estaban alrededor de la mesa, yo pasaba mis pompis por la cara de cada uno de ellos y me tocaban, me pellizcaban y me daban nalgadas, después un amigo de frank me dijo quiero que nos muestres el hoyito y inclinándome un poco abrí mis nalgas y corrí un poco la tira de la tanga, sentí algo mojado rozando mi ano, cuando miré era la lengua del amigo de frank que estaba rozando mi ano, frank decía, yo quiero probar este ano tan apretado y pequeño, ven perra que te lo voy abrir.

Me bajé de la mesa y me arrodillé en un sofá, frank sacó de su pantalón una verga larga y tiesa, no era muy gruesa pero de buen tamaño, empezó a golpear mis nalgas con su verga, mientras tanto el otro amigo se paró al lado mío y con mis manos acariciaba su verga y me la llevé a la boca, casi me la tragué de un bocado, de pronto miré a mi esposo y vi como estaba filmando todo lo que estaba pasando, en su rostro se veía la cara de satisfacción, después le dije a frank, quiero me abras el culo, tengo el culo apretado.

Poco a poco frank fue introduciendo su verga en mi culo, después de haberlo lubricado con una crema que había en la mesa de noche, se movía de una forma espectacular y mis tetas se movían al mismo ritmo, yo seguía mamando la verga del amigo y de vez en cuando me la sacaba para mamar la otra verga del otro amigo, todos nos movíamos al unísono y entre gemidos llegamos, dejándome llena de leche mientras mi marido de nuevo filmaba mis hazañas.

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